Autobiografía

Todo lo que aquí se cuenta me aconteció durante mi primer año de vida.

Fui adoptada en junio de 2017

Mi princesa

Al poco tiempo de estar en mi nueva casa me enteré de que la princesa ADA, cuando nació, era “La princesa del Mar”. De hecho, se hizo amiga de alguna de las princesas que pueblan los cuentos clásicos, descubriendo, mientras recorría sus reinos, que sus historias fueron modificadas con el paso del tiempo y la … Sigue leyendo

Kat Hacker

La princesa ADA llegó un día con un maletín de plástico transparente con compartimentos llenos de cables y de piezas LEGO. Le dijo emocionada a su madre que en el cole les habían mandado hacer un proyecto de robótica. ¡Se me pusieron los ojos como platos! ¡Me encantan las piezas LEGO! En cuanto la princesa … Sigue leyendo

Purga con lechuga

Hacía un mes, aproximadamente, de nuestro regreso a Alcalá de Henares cuando mi estómago empezó a resentirse. Ya os he contado que soy una gata muy higiénica. No dejo pasar un solo día sin dedicar un tiempo a mi aseo personal. Soy autosuficiente con mi limpieza. Escupo en la pata y, con mi saliva aquí … Sigue leyendo

Gata escaldada: nada

Desde siempre mostré curiosidad y atracción por el agua. Con menos de un mes saltaba a la tapa del wáter y, con mucho cuidado para no caer de cabeza, metía la pata y bebía. Bebo a morro de todos los grifos de la casa esperando que se caiga hasta la última gota. Todos los días, … Sigue leyendo

Mis amigos. Cuca y Hachico

Talá, la tía pequeña de la princesa ADA, nos visitaba con alguna frecuencia durante el verano. Venía siempre acompañada de dos mascotas: Cuca, una perra Golden Retriever y Hachiko, un gato persa. El primer día que coincidieron conmigo estaba yo esponjosa y feliz en la terraza de mi casa de verano compartiendo tumbona con la … Sigue leyendo

El gato y la gaviota

La princesa ADA es mi mundo. Cuando ella no está en casa yo me canso de todo. Me aburro. Soy una gata feliz aburrida. Ando a revolcones por todas las camas, no paro de bostezar, entrecierro los ojos de forma intermitente para dormitar y me tomo mi tiempo para acicalarme. Por las tardes, en cuanto … Sigue leyendo

Los Superamigables. Piojitos fuera

Pese a mis piraterías, ya me he integrado dentro de la familia. Bueno, en realidad, pienso que fueron ellos los que se adaptaron a mí. Estoy muy a gusto tumbada tranquilamente al sol dejando que los recuerdos de mi corta vida desfilen por mi memoria. A veces me pregunto qué sería de mí si me … Sigue leyendo

El latrocinio “bocatti di cardinali”

A salvo, en mi escondite, algunas reflexiones despertaron ese rincón de mi conciencia que me da patadas pensando en el latrocinio “Bocatti di cardinali” del que nadie se enteró. Fue entonces cuando me di cuenta de que solo contándolo me libraría de este gran peso. Algunos días al despertar de la siesta matutina tendida al … Sigue leyendo

Mi primer viaje en tren

El curso escolar estaba a punto de terminar. La princesa ADA, muy ajetreada, trataba de llenar su maleta de juguetes, cuidadosamente seleccionados, para llevárselos de vacaciones. La tarea no era nada fácil, más bien difícil, decidir qué llevarse para las vacaciones y que dejar en casa. Tomaba un juguete y lo guardaba en la maleta, … Sigue leyendo

Una ciclogénesis explosiva llamada Antonia

No sé si estará bien decirlo, pero tengo la habilidad de romper, con alguna de mis piraterías, la rutina de los días entre semana. Soy la primera en despertarme por las mañanas. Después de desperezarme, mis suaves maullidos de saludo, “Buenos días, ¡eh! Préstame atención”, quieren despertar a la princesa ADA. De una patada me … Sigue leyendo

Mi nombre y el País de las Maravillas

Me llamo MAD HATTER porque así lo había decidido la princesa ADA. Al igual que el sombrerero de Alicia en el país de las maravillas “no estoy loca, pero mi realidad es diferente a la tuya”. Recuerdo muy bien que mis padrinos son “Los Piratuchos”, como cariñosamente llaman a los primos de la princesa ADA, … Sigue leyendo

¿Soy guapa?

Siendo aún muy pequeñita, ya recuperada de la sarna y del resfriado, quedé bastante afectada por los comentarios que la abuela hacia a menudo a través del altavoz del teléfono:  —Gata recogida, gata enferma, gata sarnosa… Callejera. Aunque no entendía bien el significado de esas palabras, me parecían feas y me hacían sentir miedo de … Sigue leyendo

Al veterinario

Como seguía estornudando estaban preocupadas y asustadas por mi salud. Tomaron todo tipo de medidas higiénicas, recomendadas por aquella voz que salía del altavoz del teléfono a todas horas. —No la toquéis mucho. —Después de cogerla os laváis y desinfectáis las manos. —No puede dormir con la niña. —Procurad que no ande curioseando por toda … Sigue leyendo

Mi nuevo hogar

Entré por primera vez en la urbanización donde estaba la que iba a ser mi casa. Iba dentro de la jaula que me transportó a lo largo de los veinte kilómetros que me separaban de mi madre. La señora abrió la puerta del piso, se dirigió a la cocina y posó el transportín en el … Sigue leyendo

La adopción

Me llamo MAD HATTER. Soy un bebé gata y tengo que reconocer que me encuentro muy bien en esta casa. Mis orígenes están en la calle. Recuerdo con nostalgia el día que llegó una señora y se acercó con mucho sigilo al lugar en donde me encontraba junto a mi madre y mis cuatro hermanos. … Sigue leyendo


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